lunes, 12 de enero de 2015

Los secretos de Zoe: Capítulo 1

"No sé... pero la verdad que estoy cansada de sentirme así. Quiero que haya un cambio mi vida, que todo de un giro de 360 grados, que pase algo estupendo y espectacular. No soporto más la monotonía. Todos los días me levanto, me peino y me aliso un poco el pelo con la planchita los días de humedad o en que mis rulos parecen tener vida propia, me cambio, me voy al colegio, regreso del colegio, me acuesto a dormir una siesta corta, me voy a natación, me tomo una Coca-cola con mis amigas en el club, vuelvo, escribo acá alguna boludez que me haya pasado, ceno con mi familia, algún que otro día peleo con mi mamá porque todos los días se le antoja estar insoportable, me acuesto a dormir. Y se repite. Parece que esto no tiene fin en absoluto. No le veo nada interesante. Por más que hago actividades como fantasear y escribir historias, por más que me junte con las chicas algún que otro día... parece que siempre va a ser lo mismo mi vida. Y no. No quiero que sea así. Tengo sueños, metas, necesito que pase algo interesante..." tipeaba en su computadora, algo desconcertada, Zoe Aparicio, que con sus 17 años no soportaba esa rutina sin fin que llamaba vida. Sus finos dedos chocaban contra el teclado de forma rápida y concisa, y casi no tenía algún error ni mucho menos cometía faltas de ortografía. Hacía dos años que escribía toda su vida en un blog del que prácticamente nadie sabía, pues alguna vez se lo había mencionado como un comentario aislado a su amiga más íntima: Clara. Ella era su principal confidente desde que tenían 13 años, cuando se conocieron al comienzo de secundaria en el colegio San Andrés, al cual Zoe se había cambiado por motivos de conveniencia, ya que junto a sus padres se mudaban a una casa un poco más acogedora, y que se ajustaba a sus disposiciones económicas. Desde allí, se habían vuelto casi inseparables. Compartían algunos gustos, se llevaban perfectamente, aunque con sus obvias y humanas diferencias. Ambas poseían una vida bastante mediocre y casual: no salían demasiado, se juntaban las dos para ir a algún bar cercano al barrio para merendar y hacer un par de chistes, rendían un par de materias en verano, asistían a un colegio el cual estaba compuesto por grandes grupos de amigos, se juntaban con las chicas de natación en el club los miércoles y jueves, y ambas estaban muy aburridas de su mediocridad. "Todo esto tiene que cambiar algún día" dijeron ambas, expresando sus sentimientos más profundos, algún día en una pijamada de dos que habían decidido organizar para mirar películas y comer pochoclos. Y desde aquel día, esperan algún suceso importante o enloquecedor... pero es lo que menos ha de suceder. Hasta ahora.

El celular de Zoe sonó, de manera ensordecedora. No funcionaba correctamente después de los descuidos de la muchacha, era demasiado atolondrada y olvidadiza... nunca podía sostenerlo con pretensión de resguardarlo demasiado ni recordaba dónde había estado, razón por la cual cuando lo buscaba en su cama por las mañanas, volaba de entre las sábanas para caer en el piso. Era, más o menos, parte de su vida diaria. No podría evitarlo. Zoe lo tomó entre sus manos y decidió atender, sabiendo qué voz estaba a punto de escuchar.
- ¡Ya te llamé al rededor de 5 veces, nena! ¿Dónde estás metida?
- Uh, no. Estoy podrida de este teléfono, te juro. Tanto caerse, ahora cuando el ringtone suena re fuerte, pero nunca entran bien las llamadas teléfonicas. El mundo debe pensar que cambié de número o algo así - expresó, pero se retractó luego de unos segundos - bah, si igual no me llaman muchas personas que vos y las chicas - dijo, entre risas.
- ¡Tenés razón! - dijo Clara, correspondiendo con una risita dulce - ¿Podemos hacer algo hoy?
- ¡Sí! No hay problema. Mamá me dijo que abrió un bar a un par de cuadras, hace dos semanas. Tenía ganas de ir. Si querés podemos pasar a tomar nuestros exprimidos de siempre, y ver qué onda.
- ¡Genial! Qué suerte que haya uno todavía más cerca. Le digo a papá si me puede llevar en auto hasta tu casa, y de ahí caminamos.
- Genial, amiga. Dale. Nos vemos.
- Dale, en 15 minutos seguro estoy.

Y así acababa la llamada de telefónicas ambas amigas, las cuales estaban entusiasmadas por algo medianamente nuevo qué experimentar. Clara dejó su celular cuidadosamente sobre su pequeña mesa de luz, y acto seguido, corrió a su guardarropas para encontrar un look tranquilo y casual, decidiéndose así por un short de jean, una remera con ananás y un fondo color verde agua, y sus zapatillas Vans. Zoe, por su parte, hizo volar su celular para que vaya a parar a su cama, y se acercó a paso lento a su placard, que estaba bastante sobrecargado con prendas de todo tipo. Eligió no lo primero que encontró, pero si algo lindo y relajado que pudo divisar tras buscar poco: una musculosa negra con un estampado de una frase color blanco en inglés, un short de jean claro, y sus John Foos color negras, haciendo juego. Ambas amigas se encontraron tal cual lo habían predispuesto, y partieron desde la casa de Zoe a paso normal, charlando un poco y mirando al cielo. A las siete y media de la tarde, Mar del Plata estaba hermoso. No hacía mucho calor, corría un poco de aire y el sol comenzaba a bajar paulatinamente. Un clima completamente agradable. 
El bar nuevo era realmente hermoso, al menos desde afuera. Se escuchaba música moderna a un volumen medio, las paredes eran de color beige por fuera, y lo adornaba un cartel bastante grande que decía "Utopía". Utopía... Utopía...
- ¿Qué significa Utopía, Clari? - le preguntó Zoe a su amiga, dudosa. Clara era bastante aplicada y correcta, de tez blanca, con unos ojos hermosos y redondos, de color verde oscuro (aunque a veces aclarecían depende del día y la luz), y una mirada totalmente penetrante. Hacía más de 12 años que tomaba clases de ballet, por lo cual tenía un cuerpo bastante estilizado. No era necesariamente buena en la escuela, eso no le interesaba demasiado, pero sí optaba por ser una persona culta y leía bastante, charlaba con sus papás para que la guíen y la informen... por lo cual, su vocabulario era bastante amplio. Un poco bastante más que el de Zoe, quien era una chica más sencilla y que no se preocupaba tanto por el futuro, sino que sólo vivía en paz. O eso creía ella...
- Una utopía es algo que es perfecto - comenzó a responder la joven, mientras abrían la puerta del lugar y comenzaban a adentrarse a él - pero que también es completamente inalcanzable. Es algo que podes ver que sería lo ideal, pero que no existen medios por los cuales puedas alcanzarlo. En historia, hace un par de años, vimos a los 'socialista utópicos', eran...
Clara automáticamente cerró su boca cuando vio el lugar, y dirigió esos ojos verdes y enormes a su amiga. Zoe se encontraba cabizbaja observando algunos tweets en su celular, pero cuando elevó su mirada y echó un vistazo al nuevo bar, inmediatamente se dirigió a su amiga. Por dentro las paredes eran blancas, pero una en especial era color celeste claro: y poseía varios cuadros de artistas y personas famosas en color blanco y negro, que le daban un toque muy especial al aspecto de "Utopía". Había bastante gente como para ser un lugar que había abierto hace dos semanas, para ser honestos. Las mesas redondas eran de madera, y las sillas hacían juego junto con ellas. Había una barra en la cual atendían chicos y chicas bastante jóvenes, de 20 a 25 años. Varias mesas se encontraban ocupadas por adolescentes con uniformes, alguna que otra por personas un poco más mayores, y en general sólo eran grupos de adolescentes que se reunían a tomar una cerveza o un licuado. Las bocas de ambas chicas se entreabieron un poco, asombradas, y decidieron comenzar a caminar para no estar detenidas por demasiado tiempo frente a la puerta de entrada. Se sentaron en una mesa no muy alejada de un ventanal grande, y algo próxima a la barra.
- Boluda, este lugar es genial. Al menos eso parece... - dijo, aún algo asombrada y mirando para ambos lados, Clara.
Zoe, inconscientemente, se tomó bastante tiempo para responder. A su padre solía gustarle mucho los Rolling Stones, y había un cuadro de una foto muy linda de ellos en la pared color celeste, ya mencionada. Se sumergió en esa fotografía, y en cuánto le habría agradado a su padre este lugar.
- ¿En que estás colga...
- En nada, nada - explicó Zoe, y movió su cabeza de lado a lado junto con su cabellera morocha, tratando de deshacerse de recuerdos tristes... y algunos otros, felices. Volvió los ojos a su amiga, que aún demostraba entusiasmo, y esbozó una sonrisa - Sí, honestamente está muy bueno... creo que tenemos que venir más seguido. Parece bastante moderno y algo que nos viene bien.
- Sí, es como mil veces mejor que el buffet de nuestro club... - dijo Clari, y rió durante algunos segundos. Le pareció graciosa la comparación, ya que el buffet de el club en el cual asistían ambas a natación, era de menor tamaño y con paredes mucho más aburridas.
- Sí, mal, boluda. Aunque igual, mientras estemos con las chicas o juntas, creo que podemos sentarnos a tomar exprimidos en el medio de la calle que igual la vamos a pasar genial... - dijo, con sinceridad, y también rió. Clara respondió con una sonrisa.
Seguido a esto, se acercó uno de los chicos que atendía en el lugar. Era alto, castaño claro, con una sonrisa que hacía que todo el lugar se iluminara... ¿y por qué no? También, temblara. Así temblaron las manos de Clara al verlo parado frente a su mesa, cabizbajo, anotando algo en una pequeña libreta que poseía. Zoe miró a Clara y notó su cara.

Continuará...

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encantooooooooooooo, espero el lunes próximo con ancias!!

meluu dijo...

me enamore, por favor pronto el otro, quiero mas quiero mas iara por favor

Anónimo dijo...

Que genial! Me gusto mucho, espero que sea una novela larga y entretenida como parece hasta ahora:) espero el próximo capitulo! Besos

karino dijo...

Me encanto la novela, bu ♥ hermosa... como tu

aguus dijo...

me quede con ganas de mas. hija de puta la cortaste muy de golpe :'(

Anónimo dijo...

🙏🙏🙏 seguila, es perfecta 👌👏👏

Anónimo dijo...

Es muy hermosa iaruu!💕

Anónimo dijo...

Es lo más, la ameeee! ♥

Unknown dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Unknown dijo...

Está buenísima, seguíla, sos una genia

Unknown dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
noe dijo...

espero encantada el segundo capitulo

aixa dijo...

muy bueno iaru ♥

Anónimo dijo...

cada vez que leo algo tuyo pienso que naciste para esto. tenes algo que los otros blogs no tienen. es raro

Anónimo dijo...

Sos una genia! Seguí así ! bs lindaa