El celular de Zoe sonó, de manera ensordecedora. No funcionaba correctamente después de los descuidos de la muchacha, era demasiado atolondrada y olvidadiza... nunca podía sostenerlo con pretensión de resguardarlo demasiado ni recordaba dónde había estado, razón por la cual cuando lo buscaba en su cama por las mañanas, volaba de entre las sábanas para caer en el piso. Era, más o menos, parte de su vida diaria. No podría evitarlo. Zoe lo tomó entre sus manos y decidió atender, sabiendo qué voz estaba a punto de escuchar.
- ¡Ya te llamé al rededor de 5 veces, nena! ¿Dónde estás metida?
- Uh, no. Estoy podrida de este teléfono, te juro. Tanto caerse, ahora cuando el ringtone suena re fuerte, pero nunca entran bien las llamadas teléfonicas. El mundo debe pensar que cambié de número o algo así - expresó, pero se retractó luego de unos segundos - bah, si igual no me llaman muchas personas que vos y las chicas - dijo, entre risas.
- ¡Tenés razón! - dijo Clara, correspondiendo con una risita dulce - ¿Podemos hacer algo hoy?
- ¡Sí! No hay problema. Mamá me dijo que abrió un bar a un par de cuadras, hace dos semanas. Tenía ganas de ir. Si querés podemos pasar a tomar nuestros exprimidos de siempre, y ver qué onda.
- ¡Genial! Qué suerte que haya uno todavía más cerca. Le digo a papá si me puede llevar en auto hasta tu casa, y de ahí caminamos.
- Genial, amiga. Dale. Nos vemos.
- Dale, en 15 minutos seguro estoy.
Y así acababa la llamada de telefónicas ambas amigas, las cuales estaban entusiasmadas por algo medianamente nuevo qué experimentar. Clara dejó su celular cuidadosamente sobre su pequeña mesa de luz, y acto seguido, corrió a su guardarropas para encontrar un look tranquilo y casual, decidiéndose así por un short de jean, una remera con ananás y un fondo color verde agua, y sus zapatillas Vans. Zoe, por su parte, hizo volar su celular para que vaya a parar a su cama, y se acercó a paso lento a su placard, que estaba bastante sobrecargado con prendas de todo tipo. Eligió no lo primero que encontró, pero si algo lindo y relajado que pudo divisar tras buscar poco: una musculosa negra con un estampado de una frase color blanco en inglés, un short de jean claro, y sus John Foos color negras, haciendo juego. Ambas amigas se encontraron tal cual lo habían predispuesto, y partieron desde la casa de Zoe a paso normal, charlando un poco y mirando al cielo. A las siete y media de la tarde, Mar del Plata estaba hermoso. No hacía mucho calor, corría un poco de aire y el sol comenzaba a bajar paulatinamente. Un clima completamente agradable.
El bar nuevo era realmente hermoso, al menos desde afuera. Se escuchaba música moderna a un volumen medio, las paredes eran de color beige por fuera, y lo adornaba un cartel bastante grande que decía "Utopía". Utopía... Utopía...
- ¿Qué significa Utopía, Clari? - le preguntó Zoe a su amiga, dudosa. Clara era bastante aplicada y correcta, de tez blanca, con unos ojos hermosos y redondos, de color verde oscuro (aunque a veces aclarecían depende del día y la luz), y una mirada totalmente penetrante. Hacía más de 12 años que tomaba clases de ballet, por lo cual tenía un cuerpo bastante estilizado. No era necesariamente buena en la escuela, eso no le interesaba demasiado, pero sí optaba por ser una persona culta y leía bastante, charlaba con sus papás para que la guíen y la informen... por lo cual, su vocabulario era bastante amplio. Un poco bastante más que el de Zoe, quien era una chica más sencilla y que no se preocupaba tanto por el futuro, sino que sólo vivía en paz. O eso creía ella...
- Una utopía es algo que es perfecto - comenzó a responder la joven, mientras abrían la puerta del lugar y comenzaban a adentrarse a él - pero que también es completamente inalcanzable. Es algo que podes ver que sería lo ideal, pero que no existen medios por los cuales puedas alcanzarlo. En historia, hace un par de años, vimos a los 'socialista utópicos', eran...
Clara automáticamente cerró su boca cuando vio el lugar, y dirigió esos ojos verdes y enormes a su amiga. Zoe se encontraba cabizbaja observando algunos tweets en su celular, pero cuando elevó su mirada y echó un vistazo al nuevo bar, inmediatamente se dirigió a su amiga. Por dentro las paredes eran blancas, pero una en especial era color celeste claro: y poseía varios cuadros de artistas y personas famosas en color blanco y negro, que le daban un toque muy especial al aspecto de "Utopía". Había bastante gente como para ser un lugar que había abierto hace dos semanas, para ser honestos. Las mesas redondas eran de madera, y las sillas hacían juego junto con ellas. Había una barra en la cual atendían chicos y chicas bastante jóvenes, de 20 a 25 años. Varias mesas se encontraban ocupadas por adolescentes con uniformes, alguna que otra por personas un poco más mayores, y en general sólo eran grupos de adolescentes que se reunían a tomar una cerveza o un licuado. Las bocas de ambas chicas se entreabieron un poco, asombradas, y decidieron comenzar a caminar para no estar detenidas por demasiado tiempo frente a la puerta de entrada. Se sentaron en una mesa no muy alejada de un ventanal grande, y algo próxima a la barra.
- Boluda, este lugar es genial. Al menos eso parece... - dijo, aún algo asombrada y mirando para ambos lados, Clara.
Zoe, inconscientemente, se tomó bastante tiempo para responder. A su padre solía gustarle mucho los Rolling Stones, y había un cuadro de una foto muy linda de ellos en la pared color celeste, ya mencionada. Se sumergió en esa fotografía, y en cuánto le habría agradado a su padre este lugar.
- ¿En que estás colga...
- En nada, nada - explicó Zoe, y movió su cabeza de lado a lado junto con su cabellera morocha, tratando de deshacerse de recuerdos tristes... y algunos otros, felices. Volvió los ojos a su amiga, que aún demostraba entusiasmo, y esbozó una sonrisa - Sí, honestamente está muy bueno... creo que tenemos que venir más seguido. Parece bastante moderno y algo que nos viene bien.
- Sí, es como mil veces mejor que el buffet de nuestro club... - dijo Clari, y rió durante algunos segundos. Le pareció graciosa la comparación, ya que el buffet de el club en el cual asistían ambas a natación, era de menor tamaño y con paredes mucho más aburridas.
- Sí, mal, boluda. Aunque igual, mientras estemos con las chicas o juntas, creo que podemos sentarnos a tomar exprimidos en el medio de la calle que igual la vamos a pasar genial... - dijo, con sinceridad, y también rió. Clara respondió con una sonrisa.
Seguido a esto, se acercó uno de los chicos que atendía en el lugar. Era alto, castaño claro, con una sonrisa que hacía que todo el lugar se iluminara... ¿y por qué no? También, temblara. Así temblaron las manos de Clara al verlo parado frente a su mesa, cabizbajo, anotando algo en una pequeña libreta que poseía. Zoe miró a Clara y notó su cara.
Continuará...
15 comentarios:
Me encantooooooooooooo, espero el lunes próximo con ancias!!
me enamore, por favor pronto el otro, quiero mas quiero mas iara por favor
Que genial! Me gusto mucho, espero que sea una novela larga y entretenida como parece hasta ahora:) espero el próximo capitulo! Besos
Me encanto la novela, bu ♥ hermosa... como tu
me quede con ganas de mas. hija de puta la cortaste muy de golpe :'(
🙏🙏🙏 seguila, es perfecta 👌👏👏
Es muy hermosa iaruu!💕
Es lo más, la ameeee! ♥
Está buenísima, seguíla, sos una genia
espero encantada el segundo capitulo
muy bueno iaru ♥
cada vez que leo algo tuyo pienso que naciste para esto. tenes algo que los otros blogs no tienen. es raro
Sos una genia! Seguí así ! bs lindaa
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