jueves, 8 de enero de 2015

Liberarnos

Qué feo que es. Espantoso. Hasta a veces me tiemblan las manos cuando me miran muy fijo. Y cada paso que doy, cada elección que hago, cada cosa que publico, cada cosa que digo... es un poco dudosa. Dudosa por miedos, por inseguridades, por una pequeña verguenza que crece de mí, por el 'qué dirán'. Porque ya no puedo hacer nada en paz, ni decir nada tal cual lo quiero... por miedo. Bueno, me corrijo... en realidad, esto sucede por momentos. En general, yo, soy una persona que no tiene pelos en la lengua para hablar... pero hay varios momentos en los cuales siento mucho nerviosismo con la opinión de los demás, y la verdad es que los comentarios despectivos, lindos o no tanto de los demás me afectan a tal punto que pueden llegar a controlar muchas cosas de las que hago o digo. ¿Es estúpido? Sí. ¿Trabajo en ello? Sí, por suerte sí. Si bien en varios momentos dependo mucho de la opinión general de los demás, llega un momento en que me destapo por completo y soy yo misma. Porque me canso. Me canso de estar pendiente, de leer, de estar queriendo escuchar o descifrar qué carajo están pensando los demás de lo que llevo puesto o de el chiste que acabo de decir. Y eso deberíamos (o deberían, mejor dicho) hacer todas. Es normal sentir, cuando tenemos baja autoestima, esa presión social. Que en realidad, ni siquiera es una presión... porque nosotros no estamos hechos para complacer al resto, estamos hechos para hacer un bien en el mundo y para ser felices, por ende: no es una presión que la sociedad ejerce, sólo es la mierda que tiran. Pero de ninguna manera podemos dejar que esa sensación nos controle. No podemos redimirnos y vivir en base al ojo del resto, debemos vivir nuestra vida (que por algo es nuestra) de la mejor manera que sepamos, encontremos, aprendamos y como más nos guste. No hay nada más liberador que decir todo lo que pensamos, que ser sincero, que ser completamente honesto, que vestirnos como más nos gusta, que escuchar la música que endulza tus oídos, que reírse a carcajadas cuando algo te causa, que ponerte la remera que más te gustó pero que te dio miedo usar, que bailar como si nadie estuviera mirando, que sentirnos nosotros. Porque sentirse uno mismo es sentirse completo. Hay que liberarse de los estereotipos, olvidar en su completud lo que los demás están esperando que seamos y optar por lo que nosotros queremos ser. Sea lo que sea, te va a hacer feliz. Y eso que nos hace feliz, tenemos que hacerlo... tenemos que luchar, insistir en lo que nos hace bien, en lo que nos hace sentir libres. Hay que buscar dentro nuestro esa cosa que nos encanta, que nos fascina, que adoranos. Hay que seguir nuestras pasiones y luchar por nuestros sueños. Siempre. Porque para eso estamos vivos.

-@muyfracasada

3 comentarios:

Sara dijo...

Esto es muy bueno. Un saludo desde el Sur de Argentina

Anónimo dijo...

TE AMO IARA. SOS LO MEJOR.

Anónimo dijo...

Me encanto! ♥.♥