jueves, 4 de diciembre de 2014

Estúpido corazón

Si alguna vez necesita algo, por más estúpido que sea, por más mínimo e insignificante que él crea que es su problema o conflicto, por más que no sepa explicarlo demasiado bien y tampoco exista solución para el mal que lo acontece... voy a estar ahí. Sin importarme cuántas veces me boludeó, me utilizó, me insultó, habló mal de mí, me faltó el respeto. Sin importarme si la última vez que hablamos discutimos, si las cosas terminaron mal, si otra vez me cambió por alguien que no sé si vale más o menos que yo... pero en fin, me cambió, me reemplazó como de costumbre.
Es muy doloroso reconocer que soy el tipo de persona que siempre va a perdonar absolutamente todo: y sin censura, sin mentir, sin exagerar... todo. No importa cuánto daño me hayan hecho, dé qué manera hayan arruinado mi vida, si me hirieron en lo más profundo de mi ser y estoy rota, hecha pedazos, desplomada, devastada... ahí estaré; me levantaré del suelo y rearmaré mis pedazos, haré esfuerzos para mantenerme en pie, le ofreceré pedazos míos para reparar sus cicatrices y sus quebraduras, lastimaduras. Allí estaré, una vez más, dando todo. Puedo asegurar que respondería el teléfono a las tres de la mañana si recibiera un llamado suyo, puedo jurar que me sentaría por horas a escucharlo y observar la manera en la cual gesticula, de todo corazón afirmo que le otorgaría mis brazos, para que llore, para que desahogue su sufrimiento.Y me duele. Me duele ser tan buena. Me duele que mi bondad pase a ser estupidez, porque la verdad que otra cosa no significa. ¿Quién en su sano juicio perdona de esta manera? ¿Quién en su sano juicio otorga el corazón completo nuevamente, a exactamente la misma persona que lo rompió mil veces más? No tiene sentido, mi cabeza no tiene sentido, mis sentidos no tienen sentidos, mis vacíos no tienen sentido. Porque sí, lo admito, puedo sentir un poco de rencor, puedo recordar tus besos con un sabor agridulce, puedo reconocer que muchas veces lo odié (o quise odiarlo, no lo sé)... pero siempre lo perdoné. Siempre un poco de mí quedó en él, y de ahí no hubo nunca más vuelta atrás. Me enojé, pataleé, lloré, me deprimí... pero siempre, siempre una parte de mí lo perdono y aceptó lo que había pasado como un error suyo, y nada más. Pero, más allá de perdonar a la misma persona que me rompe, no tan lejos de mis vacíos sin sentido... lo que me molesta en sobremanera es que nunca nadie fue así conmigo. Si yo fuera estúpida y alguien fuera igualmente estúpido conmigo, estaría bien... pero no, nadie. Y si alguien lo fue y no lo recuerdo, no me importa, porque a mi me interesa que él sea igual para conmigo. Yo también quiero ser perdonada, yo también quiero ser recordada, yo también quiero que escribas de mí como yo de vos.




-@muyfracasada

1 comentario:

Sofi dijo...

"¿Quién en su sano juicio perdona de esta manera?" Las personas que aman incondicionalmente!
Es muy sincera tu forma de escribir, te sigo :) un beso!