viernes, 26 de diciembre de 2014

Un vacío

No se puede explicar lo que siento últimamente. No hay palabras. No existen. Trato, trato, doy detalles, me explayo, quiero explicar... pero no. Los vacíos se sienten, no tienen explicación. Una presión en el pecho, o algo que 'falta' ahí en el pecho.. no, no sé, no sé exactamente cómo decirle. Constantes ganas de llorar, constantes ganas de ir corriendo a abrazarlo con toda mi fuerza, constantes ganas de recordarle cuánto lo amo. Lo extraño. Odio que esté lejos de mí, odio no poder hablar casi nunca, odio todo. Un año entero hablando con una persona absolutamente todos los días, y de la nada tener que soportar una semana entera sin sus palabras, sin sus chistes, sin su nada... nada, sólo uno que otro mensaje si tengo suerte. Me tiemblan las manos de sólo pensar en cuán rápido podría olvidarme, en con cuántas chicas podría estar en su estadía allí, en cuánto puedo dejar de interesarle en ese tiempo sin mí. Porque es una semana sin hablar, sí, pero como un mes sin verlo, como un mes hablando básicamente nada. Esto es una tortura. Horrible. Nadie se da una idea de cuánto te extraño, nadie se da una idea las ganas que abundan en mí de estar con vos. Quiero pasar tiempo con vos, quiero reírme con vos, quiero abrazarte, quiero sentirte, quiero tocarte, quiero sentir y vivir tu presencia. Quiero que salgamos a caminar, que miremos películas, que tomemos un helado... lo que sea, pero con vos. Te necesito. Te necesito acá, conmigo. No soporto que caiga la noche y que me hagas tanta tanta tanta falta. No soporto que se me caigan las lágrimas y no estés ahí para limpiar mis mejillas. No soporto no verte sonreír. No soporto no escucharte, no disfrutar del sonido de tu voz. No soporto nada de esta situación. Nada. Nada. Te necesito conmigo cuanto antes. Creo que en toda la relación lo peor que me pudo haber pasado es tenerte a tantos kilómetros, con el miedo de que te desenamores, con el miedo de que dejes de amarme, con el miedo de que estés con alguien más, con el miedo de que te olvides de mí, con el miedo de que ya no recuerdes cuán especial es todo lo que tenemos, con el miedo de que nunca más vuelvas. 

-@muyfracasada

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